El conjunto castellonense se adelantó en el marcador, pero pagó demasiado caro tres minutos de desconexión, en los que los de Jesús Velasco se distanciaron hasta por cuatro goles. La grada peñiscolana regitró la mejor entrada de la historia. Segunda derrota en Peñíscola del año.

El Peñíscola RehabMedic no pudo satisfacer al más de un millar de aficionados que coparon el Pabellón de Peñíscola, generando un ambiente increíble. Los de Albert Canillas se contagiaron de los cánticos y sus gargantas, quizás en exceso, y con tres minutos para olvidar el campeón, Movistar Inter, tuvo bastante para sentenciar el duelo antes del descanso.

Todo empezó a pedir de boca. Los del Baix Maestrat salieron concienciados de hacer un gran partido, con intensidad y con ritmo. Incluso en el minuto seis, tras varias llegadas, Jesús Velasco tuvo que relevar a Jesús Herrero en la portería, expulsado por derribar a Iván Rumbo, cuando éste lo había superado en un balón dividido a 12 metros de la puerta visitante.

En el juego en superioridad, los de Cani tuvieron paciencia. Combinaron de forma pausada, en busca de un espacio que le ofreció a Juanqui la oportunidad de superar a Álex. El de Almendralejo, no falló. Con un potente disparo hizo estallar las gargantas del Pabellón. Todo iba bien, hasta que una fuerza venida del más allá pulsó el botón de desconectar en la máquina castellonense.

Cuando mejor estaba el equipo, con la grada enfervorecida y el almacén del físico en óptimas condiciones, el empate de Lolo cayó como una losa en el espíritu de los valencianos. Un golpe en el mentón que hizo sucumbir a la plantilla azul. Fruto de ello, del 14 al 18, Movistar Inter anotó cuatro goles en sendos disparos, por medio de Gadeia, Daniel, Pola y el propio cierre andaluz.

El tanto de Míchel, tras un control de otro planeta y un certero punterazo, dio alas a los castellonenses, que llegaron a soñar con una resurreción que Darlan, a los quince segundos de la reanudación, echó por tierra con un derechazo imparable. A partir de ahí, la más espesa oscuridad. Humberto y David Pazos, a lo largo de los siguientes minutos, acabaron por desquiciar a los locales y definieron un resultado que significa la segunda derrota en casa del Peñíscola RehabMedic.

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